Abuso emocional.
¿Es sana tu relación?
Cuando estás
con tu pareja, te sientes constantemente:
-
Criticado(a),
- tenso(a),
-
angustiado(a),
- triste,
-
temeroso(a),
-
ignorado(a),
-
rechazado(a),
-
inservible, poco importante o sin ningún valor,
-
confundido(a),
-
aislado(a),
- sin
control de tu propia vida,
- culpable
de todo lo que sucede,
-
obligado(a) a mantenerlo(a) contento(a) a toda costa,
- que tienes
que darle gusto, aun a costa de tus propias necesidades y deseos.
Todos
tenemos momentos en que vivimos cualquiera de estos sentimientos.
Pero si los
tienes con frecuencia, cuando estás con tu pareja o cuando piensas en ella y no
cuando estás sola o con otras personas, es necesario que analices tu relación.
Algo está
sucediendo y es momento de actuar.
Negar los
problemas, por evitar el dolor que nos causa su aceptación, nunca soluciona una
situación.
Tu pareja, con frecuencia:
- Te
ridiculiza frente a los demás,
- te critica
o se burla constantemente de ti,
- te
insulta,
- te
manipula con mentiras, amenazas, frases sin terminar y/o a través del silencio,
- no
reconoce tus cualidades,
- usa
expresiones faciales o corporales para asustarte,
- no te
permite hacer lo que deseas, cuando lo deseas,
- se opone a
que veas a tu familia o amigos,
- utiliza
las demostraciones de afecto para premiarte o castigarte.
Si
contestaste "sí", a dos o más de las afirmaciones anteriores, estás
viviendo una situación de abuso y debes poner un remedio, porque cada vez va a
ser peor.
Si tienes
dudas, consulta con una persona especializada.
AQUÍ EN
FAMILIAS INTELIGENTES TE PODEMOS AYUDAR… CONTACTANOS.
www.familiasinteligentes.com.mx
El abuso
tiende a incrementarse, cuando no se hace nada al respecto. Nunca se elimina,
sólo con promesas del abusador o con el paso del tiempo. El abusador disfruta
de su conducta y de los resultados de la misma, pero no acepta, ni siquiera
ante sí mismo, que su conducta es violenta. Siempre encuentra una justificación
y está convencido que la otra persona se lo buscó.
¿Qué es el abuso
emocional?
Casi todos
sabemos algo sobre abuso físico. Lo hemos visto en alguna película, en las
noticias o hemos escuchado sobre algún caso: Mujeres u hombres golpeados por su
pareja o padres que con frecuencia lastiman, físicamente, a sus hijos.
¿Pero qué sabes del abuso emocional?
Mucha de la
gente que conoces, puede estar abusando o siendo abusada emocionalmente por su
pareja, padres u otras personas, sin darse cuenta. Quizás, incluso, te ha
pasado a ti.
El abuso
emocional puede ser difícil de detectar, pero el daño que causa es enorme y en
ocasiones, permanente. En una relación de pareja, se reúnen dos personas con
características, costumbres, pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades
diferentes.
Para poder
convivir y crecer como personas y como pareja, tienen que aprender a negociar.
Cada una de
ellas necesita ceder en ciertos aspectos y respetar y pedir respeto en otros.
Inevitablemente existen situaciones, en donde no se pueden poden de acuerdo por
lo que surgen conflictos.
Generalmente,
conflictos de poder, basados en la necesidad o deseo de ganarle al otro e
imponer su voluntad. Pueden surgir por motivos poco importantes, como qué
película ver o a donde ir o por situaciones más problemáticas, como la
administración del dinero o en donde vivir.
Estos conflictos pueden ser
enfrentados de diferentes maneras.
La pareja puede:
- Analizar la situación, los pros y contras de
cada una de las partes y buscar una solución en donde ambos estén satisfechos.
-
Distribuirse de antemano las obligaciones y responsabilidades.
- Decidir
qué es lo que uno decidirá y el otro aceptará.
Si ambos están satisfechos con esta decisión, no hay problema.
Discutir y
pelear constantemente, sin que ninguno quiera ceder ante el otro.
Establecer,
aun sin darse cuenta, una relación de víctima-victimario, en donde la primera
siempre se somete, pero por temor y por una baja autoestima y el segundo se
impone a través del abuso psicológico. Hablamos de abuso emocional o psicológico,
cuando una persona utiliza palabras, silencio, gestos o comportamientos, que
afectan negativamente el bienestar psicológico o emocional de otra persona. El
objetivo del abusador, es controlar a través de atemorizar, humillar, insultar,
anular, etc. Esta conducta busca lo mismo que el abuso físico, pero utilizando
otros medios. Y causa el mismo daño.
Indicadores de abuso emocional.
Detectar el
abuso emocional puede ser difícil. Algunas señales son:
- Baja autoestima,
- depresión,
- aislamiento de personas cercanas,
- angustia constante y en ocasiones, sin
motivo aparente,
- temor
- sentimientos de vergüenza y autodesprecio,
- inseguridad,
- sentimientos de culpa, en relación a los
demás y por su propia actuación,
- actitud pasiva y complaciente u obediente,
en exceso,
- negar el problema y posponer o negar la
necesidad de ayuda médica y psicológica,
- mentir, para evitar que los demás se den
cuenta de lo que le sucede,
- recurrir al alcohol u otra adicción, para
sentirse mejor.
¿Qué hacer?
Tú sabes que
la información es importante, pero la acción es determinante. Por eso es tan
importante trabajar en las conductas, hábitos, pensamientos, etc., que
necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida.
Recuerda que el abuso emocional, puede ser difícil de reconocer cuando es parte
"normal" de una relación y más difícil de aceptar, porque es muy
doloroso hacerlo. Además, una persona que es víctima del abuso, se siente "poca
cosa", insegura e incapaz de enfrentarse a la situación y/o alejarse de su
pareja.
Pero reconocer el abuso, es el primer
paso para detenerlo.
- Si crees
que estás ante una situación de abuso, busca ayuda de un profesional.
- No aceptes
culpas o responsabilidades que no son reales o no son tuyas.
- Nadie es
responsable de las emociones de los demás y nadie se merece ser maltratado de
ninguna forma.
- No te
dejes manipular, ni caigas en chantajes emocionales.
- No te
culpes o sientas mal por haber llegado a esta situación.
Generalmente,
la víctima no se da cuenta cuando empiezan a abusar de ella y se va
acostumbrando, hasta pensar que es normal o que es algo que ella provocó.
Recuerda que nuestras emociones son nuestras y nadie tiene derecho a
cuestionarlas, aunque otras personas pueden no estar de acuerdo con el manejo
que les damos.
Habla con tu
familia o con algún amigo de confianza, no para que te dé una solución, sino
para poder reconocer y aceptar el problema y tu fuerza interna. No esperes que
el abusador cambie, a menos que entre en una terapia y veas que realmente está
haciendo un esfuerzo para solucionas su problema.
Aun así, pon
un tiempo límite para esa espera.
Enfócate en
tú propio cambio, sabiendo que puede ser un proceso largo y lento, pero que es
necesario y vale la pena. Recuerda que tú no tienes la culpa. Nadie se merece
ser maltratado o que se abuse de él.
No esperes
más. Empieza a actuar en este momento. Se trata de tú bienestar y felicidad.
Reconócete y apláudete por cada logro, por pequeño que sea, por que te lo
mereces por tu esfuerzo. Date el tiempo que necesites. Busca mayor información,
apoyo, etc. cuando te haga falta. Como resultado, obtendrás el éxito.
RECUERDA,
QUE SIEMPRE EXISTEN PERSONAS Y HERRAMIENTAS QUE TE PUEDEN AYUDAR A MOVERTE DE
LUGAR Y SER UNA NUEVA PERSONA, CON NUEVOS RETOS Y UNA VIDA DIGNA DE CUALQUIER SER HUMANO. PIDE
AYUDA Y OLVIDATE DEL QUE DIRAN, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE Y SIGAS
DAÑANDO A TERCEROS.
FAMILIAS
INTELIGENTES, FORMANDO PARA LA VIDA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario